Ensimmäinen, toinen, kolmas, kerta!
Durante el año son muchos los objetos que se pierden en la calle, en un bar de copas o en la cafeterÃa de la universidad. También son bastantes los objetos que se roban a lo largo del año en una ciudad relativamente grande (al menos en comparación con el resto de ciudades finesas) como es Oulu. Sobre todo es habitual que te roben la bicicleta. A mi de momento ya me han robado dos en mi estancia aquÃ.
Los fineses, en general, son bastante legales. Si encuentran algo que no es suyo lo dejan en algún sitio visible para que el dueño lo vea, lo llevan a algún sitio donde al propietario le sea fácil preguntar (la barra de un bar, el ropero, la recepción de un hotel) o en caso de encontrarlo en la calle lo llevan a comisarÃa. Los bares, pubs, restaurantes… mantienen los objetos perdidos durante un tiempo. Luego lo llevan también a la policia.
Durante 6 meses puedes reclamar tu objeto perdido a la comisarÃa. Tienes que ir al Löytötavaratoimisto o almacen de objetos perdidos. En caso de que un objeto no sea reclamado en 6 meses ese objeto es devuelto a la persona que lo depositó allÃ, o en su defecto es vendido en subasta. Los objetos robados y no reclamados también son llevados a subasta.
Estas subastas de objetos perdidos (löytötavarahuutokauppa) son públicas. Cualquier persona puede ir y pujar por cualquier objeto. En Finlandia las subastas es algo habitual. En esta página se pueden seguir las subastas que se realizarán a lo largo del año en todo el paÃs.
En Oulu se hacen dos anuales. Una en a principios de Mayo y otra a principios de Octubre. Siempre en martes. Nos enteramos que habÃa una este pasado martes y allá que fuimos, principalmente para ver como era, pero también con la idea de si encontrabamos algo interesante pujar por ello.
La subasta se hacÃa en el aparcamiento que hay detrás de la comisarÃa de policia de Oulu. La zona donde estaban los objetos estaba delimitada por unas cuerdas a manera de vallas. Cuando llegamos habÃa ya bastante gente alrededor de las cuerdas. Lo que más llamaba la atención era la cantidad de bicicletas que se subastaban. HabrÃa unas 150 ó 200. Supongo que la mayorÃa de ellas eran bicis robadas, abandonadas posteriormente y no reclamadas por sus dueños. Una fea costumbre en Oulu es coger prestada una bicicleta para volver desde el centro a casa tras una noche de juerga. Esa bici luego es abandonada en cualquier lugar.
A parte de bicis habÃa un montón de bolsas de basura negras. TodavÃa no sabÃamos que contenÃan. Tambien se distinguÃan otros objetos como un equipo de música, una taladradora y un montón de extintores.
Minutos antes de comenzar la puja
A las 10 en punto salió un policÃa con megáfono y con un garrote muy parecido a aquellos que tenÃan los picapiedra. Ese serÃa el “mazo” con el que iba a dirigir la puja. Tras unas palabras en finés (de las que no entendimos nada), supongo que explicando cual era el procedimiento, la subasta dio comienzo.
Charla introductoria
Lo primero que se subastó fueron las bolsas de basura negra. Se formó una fila de 6 o 7 personas (policias y civiles) detrás de la mesa. Cada una iba llevando los distintos objetos a las mesas para ser subastadas. Cada objeto llevaba una etiqueta identificativa. La cosa iba muy rápido. El policÃa de la porra y el megáfono iba leyendo las etiquetas y rápidamente, entre el público, alguien gritaba: -viisi euroa-. El grito era respondido por otro:-kimpi euroa-. Cuando se hacÃa el silencio (bueno delante mÃa habÃa una señora que no hacÃa más que gritar, pero el policÃa parecÃa “filtrar” su voz) el policÃa del megáfono decÃa: ensimmäinen, toinen, kolmas, kerta! señalando con el garrote a la última persona que habÃa dado una cifra. Esto es, nuestro: a la de una, a la de dos, a la de tres, ¡Adjudicado!. La persona que ganaba la puja pagaba en efectivo y se le daba lo que habÃa “ganado”.
Ensimmäinen, toinen, kolmas, kerta!
TodavÃa alguien se preguntará ¿qué llevaban las bolsas?. Cada bolsa contenÃa la ropa perdida en un establecimiento de oulu: hoteles, restaurantes, bares, pubs… no se salvaba ni uno. Eso sÃ, nadie sabÃa lo que contenÃa las bolsas. Era una “bolsa sorpresa”. Según pertenecÃan a un sitio o a otro las pujas subÃan más o menos. El dinero pujado por ellas iba entre los 10 y los 40 euros. La mayorÃa de las tiendas de segunda mano de Oulu parecÃan estar representadas. O eso, o a alguno le encanta almacenar ropa vieja en su casa. Y si no, a las fotos me remito.
“El señor de las bolsas: ¡es mÃÃÃÃo!”
Quitarle una bolsa a este hombre resultaba un tanto difÃcil. ¡Se subÃa las pujas a sà mismo!. Miguel lo identificó como el propietario de la tienda de segunda mano más grande de todo Oulu.
” ¡Mi tesssssssoro!”
Tras las bolsas, se subastaron todo tipo de objetos: radios de coche, lotes de teléfonos móviles, carteras, mochilas (alguna con sorpresa) componentes electrónicos, lotes de gafas de bucear (7 u 8 por lote), una apetecible caja de herramientas, impresoras, cascos de moto, cámaras de foto, equipos de sonido, las bicis antes mencionadas, y algo que la gente se deja habitualmente en cualquier sitio: ¡extintores!. ¡Se subastaron lo menos 10!.
Y por supuesto, como en todo lugar donde se congreguen más de 10 fineses, habÃa un puesto de makkaras y café. ¿Os imagináis un kiosko de perritos en una comisarÃa en España?…






co.mments
del.icio.us
YahooMyWeb
Meneame
May 14th, 2006 at 3:16 pm
Desde luego, éstos nórdicos siempre me han parecido de lo más exótico: tan ordenaditos, tranquilos, callados (si no han bebido o no hay osos cerca) y sobre todo tan asquerosamente puntuales…
Por curiosidad marujil, ¿con qué te hiciste tú?
Un saludo.
May 14th, 2006 at 5:03 pm
Pues muy a mi pesar al final con nada. Ãbamos a esperar a ver si nos podÃamos hacer con una bici pero se nos hizo un poco tarde y nos tuvimos que ir. Estuve a punto por pujar por algún teléfono pero no me dejaron… Para la próxima si sigo aquà me haré con algo.
May 14th, 2006 at 5:27 pm
…y la caja de herramientas… y las gafas de buceo… hay quien se sumerge muy fácilmente en el espÃritu que le rodea…
}:o) & O:o)
May 17th, 2006 at 1:29 am
Juassss. Ese anónimo de moda me suena