Rasvaton/Kevyt/Täys-maito
Sé de uno que estuvo unos meses desayunando con leche desnatada pensando que compraba entera. Cuando llegas a Finlandia a hacer una vida más cotidiana que turÃstica, lo primerÃsimo que te pasa es que te sientes absolutamente inútil en el supermercado. La barrera del idioma. Y eso que en Finlandia te encuentras con una ventaja enorme: prácticamente todo el mundo habla inglés (puede que les de vergüenza hacerlo, pero te entienden perfectamente), asà que siempre hay alguien a quien preguntar. Incluso hay quien te ayuda en tu propio idioma a distinguir entre pollo, gallina y pavo. Sólo nos hemos encontrado con un barrendero con el que no pudimos entendernos en inglés (aunque fue muy amable desplegando su mejor repertorio de gestos y mÃmica).
Ir a la farmacia, comprar leche, preguntar por una calle, o sencillamente charlar con un lapón en una granja de renos… todo esto le da un sentido distinto a aprender idiomas (distinto del consabido “complementa mi currÃculum”). Dan ganas de besar los pies de tus padres por llevarte a un colegio bilingüe. Y desde mi punto de vista, también deberÃa darte ganas de aprender el idioma de aquellos con los que vas a convivir un tiempo, al menos algunas cosas básicas, y no cerrarte en banda. No cuesta nada dar las gracias a alguien que ha sido amable contigo en su propio idioma.
En Finlandia, por norma general, a parte de en finés, también puedes manejarte en inglés y en sueco (esto es por cuestiones históricas de yo-te-domino-tú-te-independizas). Y no pasa nada.
En España, los idiomas conviven de una forma mucho menos relajada. Sin entrar en polémicas de sobra conocidas, se dan otras situacines cuanto menos curiosas. Estos dÃas, el Ayuntamiento de Nerja, población turÃstica de Málaga, ha tenido que tomar medidas con respecto a los carteles en sus comercios y las cartas en sus restaurantes. En el telediario pudimos ver a un señor mayor, de Nerja de toda la vida, que no sabÃa qué pedir en un bar porque no entendÃa nada de la carta. Ni tanto ni tan poco.
Las palabras, en cualquier idioma, nos sirven para comunicarnos, para aprender, para conocer, para crecer. Cuantas más sepamos mejor, ¿no?.
Para empezar…
- rasvaton/kevyt/täys-maito: leche desnatada/semi/entera
- vesi: agua
- olut: cerveza
- terve/hei: hola
- kiitos: gracias
Un dato del que aprender: en Finlandia, existen unos cursos intensivos de finés (seis horas al dÃa durante 10 meses) en los que te pagan por asistir. No da para vivir, pero es una buena manera de que la gente se anime a aprender el idioma, y asà pueda integrarse más fácilmente, laboral y personalmente.
co.mments
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Meneame
February 16th, 2006 at 11:27 am
Venga, ahÃ, sacando los trapos sucios. Juro que al principio notaba la leche un poco insÃpida. Pero nunca pensé que fuera porque fuera desnatada. :-p